miércoles, 4 de diciembre de 2013

Informe PISA

La farsa de los camisetas verdes se viene abajo con la publicación del informe PISA, que colocaría a Madrid al nivel de los mejores países de Europa pese a haber reducido el gasto, mientras que comunidades que despilfarran el dinero del contribuyente a expuertas se sitúan a niveles tercermundistas. Acordaos que precisamente eso es lo que piden los camisetas verdes: renegar de los sistemas que se han demostrado exitosos y adoptar los sistemas equivalentes a los de cualquier bananato centroafricano, como esos pozos negros de dinero público llamados Extremadura o Andalucía.

Hay que tener en cuenta que los estudiantes de Magisterio son en su mayoría fracasados semianalfabetos que han conseguido terminar a duras penas una educación secundaria de risa como es la de la LOGSE, y cuyas aptitudes no les dan para una carrera de verdad, por lo que una diplomatura a cambio de hacer murales y cantar durante tres años resulta una bicoca. De ahí los resultados escandalosos de las oposiciones y la indignación que les produjo que en Madrid se quisiera priorizar el tener un conocimiento mínimo de la materia, lo que ponía fin a los puntos por zoquetería, esto es, aquellos puntos que te llevabas si eras lo suficientemente burro para haber suspendido en la convocatoria anterior. O sea, que un borderline que haya suspendido dos o tres veces tiene preferencia sobre un hipotético opositor de matrícula de honor recién diplomado.  Y aunque parezca mentira que alguien pueda suspender con un temario de cultura general que un obrero de la construcción con el Graduado Escolar aprobaría facilmente sin prepararlo, y no digamos a varios meses vista como los opositores, lo hacen. Suspenden casi todos, lo que nos puede dar una idea del nivel que tienen, y lo peor es que, aún suspendiendo, les dan la plaza.  De esa mediocridad viene la animadversión a todo lo que suene a excelencia o elevar el nivel. Impartir conocimientos es antipedagógico, dicen, y lo mejor para los niños es que salgan analfabetos, o sea, como sus maestros. Lol contrarío sería reconocer su propia ineptitud. Si los conocimientos son tan importantes, si una educación es algo de valor, ¿dónde les deja eso a ellos que carecen de ambas cosas?

Pero no nos olvidemos de los políticos. A la hora de votar tengamos presente a todos los partidos que se han opuesto a racionalizar la educación, a aquellos que amenazan públicamente con destruir todo aquello que ha llevado a Navarra o Madrid  a tener una educación comparable a los países de cabeza del informe PISA, aquellos que quieren condenar a esas regiones afortunadas a una escuela tercermundista, como la de Extremadura o Andalucía. Pero cuidado, porque aquí hay que hilar muy fino, y lo que vale para una región no vale para toda España. Los hechos son incontestables: Mariano Rajoy obligó a Wert a echarse atrás en las medidas racionalizadoras, o presiona a Madrid, cuando no la ataca, para que degrade su nivel al del resto de España. 

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