viernes, 30 de noviembre de 2012

El Follonero, las eléctricas, y la Secta

Desde hace ya unos días no dejo de ver en las redes sociales una campaña de apoyo a Jordi Évole, otrora conocido como el Follonero, para salvar su programa de televisión del supuesto intento de suprimirlo por las compañías eléctricas, rabiosas porque el Évole ha descubierto su pastel. Acostumbrado a mirar con lupa todas estos mensajes en cadena, especialmente si el protagonista está betaificado o, por el contrario, es el mismo Satanás, para la progresía, ahí que he ido a ver de qué iba esto realmente.

El origen es un programa donde se denunciaban las prácticas oligopolísticas de las eléctricas. Aparentemente, a pesar de ser vox populi, los progres no se enteraron hasta que no se lo dijeron en la Secta, lo que nos va dando una idea de que su concepto de una información plural del progrerío es semejante al que tenían en el Kremlin en tiempos de Stalin. Luego buscando, buscando, descubro que la conspiración para quitarse del medio a Évole es, ni más ni menos, ¡que demandar su derecho de réplica! O sea, que el adalid de la ética periodística sólo dio una versión del tema, ¿por qué será que no me extraña que sea el ejemplo de profesionalidad progre? Tampoco me sorprendió que fuera un bulo, si pensamos que tampoco estaba descubriendo nada nuevo y que el oligopolio, precisamente por serlo, no tiene nada que perder, porque no me imagino a los pijoprogres que forman el club de fans de Évole renunciando al suministro eléctrico para manifestar su indignación -mucho me temo que están más por perjudicar al resto de víctimas del oligopolio cortando algún nudo de comunicaciones importante o llenando de basura y pulgas alguna céntrica plaza-, y en último término, a las eléctricas no va a afectarlas. Qui prodes? Pues a simple vista se diría que las campañan buscan las simpatías hacia Évole y la Secta, pero dudo que estén detrás; ¿por qué iban a hacerlo sabiendo que cuentan con el respaldo de una legión de pardillos ignorantes que ni siquiera saben cómo está el percal en el mercado eléctrico hasta que no se lo dice el gurú? Más papista que el Papa los hay en todas las religiones, y la religión progre no es una excepción. Enhorabuena a Évole por descubrir la sopa de ajo, y a la Secta por la publicidad gratuita que le ha llovido del cielo.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Los sindicalistas llorones de las batas blancas

Nos toman por idiotas. La útltima, la especialización en mayores del Hospital de la Princesa simultáneamente a su cierre. Como oyen, las dos cosas. Cualquiera con unas sucintas nociones de lógica podría pensar que funcionar como centro especializado y estar cerrado definitivamente sos mutuamente excluyentes, pero no le pidan lógica a un sindicalista. Y tampoco le pidan que tenga en cuenta que el resto sí piensa. En cualquier caso, a la vista de la pirámide poblacional, un hospital especializado en personas mayores parece lo más sensato y lo más útil para el ciudadano a medio plazo. Los supuestos investigadores que protestan, tendrán que hacerse a la idea de que los ancianos tienen una anatomía tan humana como los jóvenes, y si no, siempre podemos usarlo para la física cuántica, que seguro que encuentra un filón si, en lugar de tener que vérselas con partículas subatómicas usando costosísimos aparatos, se cogen el metro y se presentan ante un enorme edificio que se encuentra simultáneamente en los estados de cerrado y funcionando de centro para personas mayores. ¿Cuánto llevan acabando con la sanidad pública de todos modos? ¿Diez años? Pues tenemos más centros y mejor servicio que nunca, salvo cuando hacen huelga, claro. ¿Y en qué nos afecta a los ciudadanos la privatización? ¿Van a ser más cara? ¿Entonces cuál es el problema? Ah, sí, que si los médicos no son funcionarios atienden mal. Bueno, pues que los echen a la puta calle y contraten a otros que sí estén dispuestos a hacer bien su trabajo. Ya se empezaron a calentar cuando se dio la libertad al ciudadano de elegir médico; todos nos preguntábamos qué podían encontrarl de malo a que la gente fuera al médico que le diera la gana, hasta que salió a la luz que, una vez implantada el área única administrativa, pasarían de 930 representantes sindicales viviendo del trabajo de los españoles a tan solo 90 parásitos. Pues aquí lo mismo. ¿A alguien le han pedido dinero por ser tratado en uno de los hospitales de gestión privada que ya hay en Madrid? Si necesitan todavía más pruebas, recuerden quién empezó con esto de privatizar la gestión hospitalaria: Andalucía. ¿Alguien recuerda que la mafia sindical dijera esta boca es mía? ¿No se está cargando el PSOE la sanidad pública en Andalucía? ¿O cómo funciona esto? ¿Cómo esta sanidad que llevan diez años cargándose es la envidia de cualquier Autonomía que hasta el año pasado mangoneaba el PSOE?

Yo entiendo que haya una casta parasitaria que defienda con uñas y dientes poder seguir viviendo sin dar chapa de los impuestos de los trabajadores, que el apego al privilegio es una cosa muy humana, pero deberían tener un poco de tacto para no insultar a la inteligencia de sus víctimas tratando de convencerlas de que lo hacen por su bien. Si el currito que echa cada día ocho horas en el tajo para que, con el dinero que le quitan, esta chusma viva a su costa, empieza a echar cuentas del número de hospitales que se han abierto desde que surgió el bulo de que querían "acabar con la sanidad pública", el servicio que recibe en Madrid en comparación con otras regiones donde los sindicatos no tienen nada que objetar, (salvo cuando la mafia sindical sabotea el servicio perjudicando los intereses de los ciudadanos que les financian para que vivan a cuerpo de rey sin trabajar),  ya puede el Goebbels sindicalista de turno repetir su mentira mil veces, que ni aun con esas. Luego tratarán de convencer al pobre hombre, tomándolo por tonto, sordo y ciego, de que es mucho mejor pagar un dineral por un servicio de mierda que gestionar bien para recibir una atención de calidad por el precio justo -o el ejemplo que puse en otro post, de que si el pastel hecho de mierda sabe a mierda, la solución no pasa por hacerlo de harina en su lugar (eso sería liberal y facha), sino que la respuesta progresista evidente sería comprar más mierda y más cara-. Si pasaran diez años y tuviéramos un hospital en cada calle y listas de espera de 24h, éstos seguirían a lo suyo, proclamando a los cuatro vientos que es el fin de la sanidad pública.Si pasaran diez años y tuviéramos un hospital en cada calle y listas de espera de 24h, éstos seguirían a lo suyo, proclamando a los cuatro vientos que es el fin de la sanidad pública, como los Testigos de Jehová, que proclamaron por primera vez el fin del mundo en 1874 y desde entonces no han parado de hacerlo en años que han pasado uno detrás de otro sin pena ni gloria, y con una base empírica de sus afirmaciones igual de sólida. En fin, que las garrapatas no contentas con chupar la sangre al pobre can, tratan de convencerlo de que que si ñe ponen un collar antiparasitario jamás podrá volver al parque. Y algunos perros tontos se lo creen.


sábado, 17 de noviembre de 2012

Sobre la pasada huelga


Yo,..................................................................................., con DNI núm. ..........................., Trabajador de la empresa............................................................................................,

DECLARO:

QUE estoy absolutamente en contra de cualquier coacción que limite mi libertad de trabajar.

QUE, por ello, estoy en contra de huelgas, piquetes sindicales y cualquier tipo de violencia que me impida el libre desplazamiento y acceso a mi puesto de trabajo.

QUE por un ejercicio de coherencia con esta postura, y como muestra de mi total rechazo a la conculcación de esas libertades,

EXIJO:

1 º. QUE se me retire el beneficio de la jornada de 8 horas, dado que este beneficio se obtuvo por medio de huelgas, piquetes y violencia, y se me aplique la jornada de 15 horas vigente antes de la injusta obtención de este beneficio.

2 º. QUE se me retire el beneficio de días de descanso semanal, dado que este beneficio se obtuvo por medio de huelgas, piquetes y violencia, y se me aplique la obligación de trabajar sin descanso, de lunes a lunes.

3 º. QUE se me retire el beneficio de días de vacaciones, dado que este beneficio se obtuvo por medio de huelgas, piquetes y violencia, y se me aplique la obligación de trabajar sin descanso los 365 días del año.

4 º. QUE se me retire el beneficio de las pagas extraordinarias, dado que este beneficio se obtuvo por medio de huelgas, piquetes y violencia, y se me aplique la obligación de cobrar sólo 12 pagas anuales.

5 º. QUE se me retiren los beneficios de bajas por maternidad, matrimonio, defunción, etc., Ya que estos beneficios se obtuvieron por medio de huelgas, piquetes y violencia, y se me aplique la obligación de trabajar sin derecho a baja por este motivo.

6 º. QUE se me retire el beneficio de baja por enfermedad, dado que este beneficio se obtuvo por medio de huelgas, piquetes y violencia, y se me aplique la obligación de trabajar aunque esté gravemente enfermo.

7 º. QUE se me retiren los beneficios de aportaciones a la Seguridad Social y al desempleo, dado que estos beneficios se obtuvieron por medio de huelgas, piquetes y violencia. Yo me encargaré de obtener atención médica de pago, y ahorraré para cuando no tenga trabajo.

8 º. Y, en general, que se me retiren todos los beneficios obtenidos por medio de huelgas, piquetes y violencia que no estén contemplados en este escrito.

9 º. DECLARO, también, que renuncio de manera expresa, completa y permanente a cualquier beneficio actual o futuro que se consiga por medio de la huelga del día 14
Circulaba recientemente por las redes sociales la carta que precede estas líneas que, a propósito del exiguo seguimiento de la huelga sargento chusquero general, imitaba un modelo de renuncia a los derechos supuestamente conseguidos gracias a la lucha sindical, a rellenar por aquellos que no comulgan con los métodos mussolinianos para alcanzar fines políticos. El escrito trata de apelar a la conciencia de aquellos  que consideran que si alguien, los  sindicatos por ejemplo, cree que puede ser una alternativa al Gobierno legítimamente elegido por los ciudadanos, lo tiene tan fácil como constituirse como partido político, concurrir a las elecciones y, si cuenta con apoyo popular suficiente, cambiar la ley -aunque dudo que las bandas sidicales llegaran a hacerlo, visto cuán provechosa les ha resultado la reforma laboral contra la que protestan para despedir a sus propios empleados, y la alegría con la que la usan-, exortando a que antepongan su agradecimiento a su propio interés particular, y de paso apoyen conculcar las libertades individuales de los demás.

En un primer momento he pensado que por la misma regla de tres se podría pedir a la inmensa mayoría los alemanes que, como rechazan el nacionalsocialismo, deberían renunciar a conducir por las autobahnen, y en ese sentido iba a desarrollar este post. Sin embargo, había algo que no terminaba de convencerme, algo que no cuadraba, así que lo dejé estar. Hoy he caído en la cuenta de qué era lo que me chirriaba en la analogía: mientras que Hitler sí se lió a construir autopistas por doquier con la misma fruición que otros inaugurarían pantanos en latitudes más meridionales, los puntos a los que el escrito pretende que renuncien la mayoria de los trabajadores, en España, en 2012, y en esta dimensión espaciotemporal en concreto, no son fruto de la lucha sindical. Analicemos el pasquín punto por punto:

1º Se habla del decreto de Romanones en respuesta a la huelga anarcosindicalista de la Canadiense en Barcelona como la razón de la implantación de la jornada de ocho horas semanales, y salvo en textos académicos se pasa interesadamente por alto que el Gobierno ya había empezadopor su cuenta movimientos en ese sentido antes de la huelga, y de hecho los obreros de la construcción ya disfrutaban de la jornada laboral de ocho horas. El conflicto de Barcelona era particular entre los empleados y su empresa, y Romanones aprovechó para matar dos pájaros de un tiro.

2º La Ley de Descanso Dominical de 1904 de Maura respondió no a las huelgas, los piquetes, y la violencia, sino al dictamen de un comité de expertos constituido por un Gobierno un tanto paternalista para con los ciudadanos, bajo la premisa de "efectuar la revolución desde arriba para evitar que la hagan desde abajo". Puro neodespotismo ilustrado.

3º  En España las vacaciones pagadas son cosa de Girón de Velasco, uno de los elementos más ultramontanos del franquismo, y se aprobó en la época de la autarquía, precisamente cuando los únicos sindicalistas que se podían ver eran los del Sindicato Vertical.

4º Las "paga de Navidad" y la antes conocida como "del 18 de Julio" están también en la lista de haberes del sujeto anterior, y aunque sí hubo violencia, fue más que una huelga. Se refiere al 18 de julio de 1936, y dudo mucho que Girón estuviera pensando en satisfacer las demandas de los sindicatos marxistas cuando instituyó las pagas extras.

5º La baja por maternidad se instituyó durante la dictadura de Primo de Rivera, en adhesión al Convenio de Washington de 1919 promovido por el Gobierno estadounidense para garantizar la estabilidad en la posguerra.

6º y 7º A vueltas con Girón. Empiezo a notar una querencia azul mahón del redactor que podría apuntar a algo freudiano.

8º Está bien cubrirse las espaldas, no vaya a ser que, como se ha visto, ninguno de lo expuesto en puntos anteriores se deba a las huelgas, los piquetes o la violencia.

9º Estaría bien, por ecuanimidad, que los huelguistas renunciaran a vivir en un país que va tirando gracias a los que quieren trabajar que, afortunadamente y tal como se ha demostrado el 14N, son la gran mayoría de los españoles.

Suponiendo que los huelguistas que comparten la carta desaprueban la aristocracia terrateniente, el fascismo, y el imperialismo yankee, les sugiero que hagan "un ejercicio de coherencia con esta postura", y demuestren su total rechazo exigiendo que les sea retirado todo aquello que instituyeron aquéllos a los que desprecian o, alternativamente, alfabetizarse, dejar de difundir falacias que sólo engañan a los simples y a los iletrados, y no boicotear la recuperación del país, que no está la cosa como para tonterías. Si quieren hacer huelga, que la hagan, total, son cuatro gatos que además suelen ser esos que estorban más que ayudan, pero que dejen trabajar a todos aquellos, la inmensa mayoría, que no tienen interés en que quiebre el país, ni en proclamar un bananato bolivariano. Que se diviertan sin molestar, vamos. Y en cualquier caso hay un montón de países del tercer mundo dispuestos a acoger con los brazos abiertos a revolucionarios con jugosas cuentas corrientes.

Por supuesto que en mi refutación me refiero a España pero, dado que la huelga era internacional, tal vez la misiva no estuviera destinada al trabajador español sino al habitante de los Mundos de Yupi, lugar en el que, como es bien sabido, todo lo bueno conocido y por conocer lo trajo Carlos Marx un día que pasaba por allí. Yo dejo este post en cualquier caso, que más de un producto de la LOGSE podría pensar que fue es en su propio país donde se alcanzó todo eso por medio de huelgas, piquetes y violencia, sin pensar en que se refiere a ese  lugar más allá del arco iris donde habitan los que viven de sus impuestos.

jueves, 1 de noviembre de 2012

¡Que los pobres paguen el pato!

Andan las aguas revueltas en la Universidad. Al parecer les han subido las tasas, y les ha faltado tiempo para lloriquear arguyendo que es el fin de la enseñanza pública y que sólo los ricos podrán tener estudios superiores. ¿No querrán decir en realidad que los incapaces lo van a tener más difícil? Porque no hay noticia de que vayan a suprimir las becas, por lo que, salvo casos muy particulares, la única traba que se van a encontrar las familias humildes para que sus vástagos obtengan un título universitario es la que determina su propia aptitud.  Si no alcanzan los criterios académicos, una de dos: o bien no están capacitados para ello, o bien no les interesa, y en cualquiera de los dos casos justifica que no tengamos por qué costeárselo los demás.


Si a las familias humildes cuyos hijos tienen capacidad y ganas para estudiar no les afecta, ¿quiénes son entonces los perjudicados? Básicamente las clases medias y altas. Esto implica que, dado que la educación euniversitaria la copan precisamente estas dos clases más que las bajas, lo que reivindican implícitamente los universitarios es que la educación superior de un niño pera de El Viso la costeen solidariamente los obreros de Villaverde con sus impuestos. De ahí su indignación por una medida aparentemente tan social como que las tasas vayan en función de la renta en Cataluña.

Más de lo de siempre, señoritos en pie de guerra para seguir obligando a que las clases humildes les financien los privilegios, niños de papá que no han dado golpe en su vida forzando a que el chaval de barrrio que lleva ganándose el pan en el taller desde que apenas terminó la ESO les costee la carrera con su exiguo sueldo.

Teníamos a los conductores de Metro dedicándose a perjudicar a los trabajadores honrados, so pretexto de que con los recortes ahora el contribuyente va a pagarles un sueldo de sólo cuatro veces más que los trabajadores que padecen los paros, esos que llevan años apretándose el cinturón. Ahora se unen los estudiantes de buena familia a la procesión, reivindicando su derecho a que el obrero y su hijo coticen para pagarles la carrera.

El discurso marxista obrero puede estar equivocado, pero es consecuente en tanto que pretende dignificar sus condiciones. Cuando las castas privilegiadas se apropian de ese discurso, obviando que la lucha obrera es precisamente eso: obrera, ampliando el termino proletario hasta despojarlo de significado -incluso un patrón millonario es proletario, siempre que luzcan un pin bien visible con la hoz y el martillo-, el resultado es un esperpento de privilegiados defendiendo sus prebendas, que no resiste el análisis marxista ortodoxo más superficial. También tiene que ver que el pensamiento progre de hoy, al contrario que el de hace treinta años, no se fundamente en el estudio de los teóricos marxistas, sino en aceptar acríticamente consignas ramplonas que hoy pueden decir blanco y mañana negro, sin que nadie repare en la contradicción, y la ideología tiene más que ver con la camiseta que lleves que con un análisis de las estructuras económicas. Afortunadamente, aún prevalece el voto de millones sobre los gritos de dos o tresmil en una plaza, y eso es lo único que nos salva por ahora del totalitarismo de un bananato bolivariano, mal que les pese a los que organizan las algaradas ilegales en las proximidades del Congreso.