domingo, 28 de octubre de 2012

Los expulsados de la reforma laboral

Mira que ya van meses, y aún siguen soprendiéndome aquéllos que, encontrando la reforma laboral inaceptable, están planteándose la emigración, o más bien, siendo fieles a la realidad, van predicándolo a los cuatro vientos sin demasiada intención de llevarlo a cabo efectivamente. Entonces pregunto, ¿a dónde piensas emigrar: a Cuba, a Marruecos, ...? Dados los motivos, el destino más obvio sería un país de esa catadura. Pero no, el destino nunca es uno de ésos, sino que es indefectiblemente un país europeo. La segunda pregunta se hace obligada: "¿Eres consciente de que, aun con la reforma laboral española, la legislación laboral del país al que quieres ir es de lejos mucho más flexible? O con una metáfora: ¿estás seguro de que, como la piscina está un poco sucia, quieres bañarte en mierda en la depuradora municipal?

lunes, 22 de octubre de 2012

El mundo al revés

Algo está muy mal en un país cuando en lugar de haber huelgas de proletarios contra la patronal, hay huelgas contra los obreros, protagonizadas por privilegiados que cobran más de 3000 € al mes (conductores de Metro), funcionarios (maestros), e incluso por quien ni siquiera trabaja (estudiantes), y hasta por quien vive de parasitar a los trabajadores (liberados).

sábado, 20 de octubre de 2012

Analfabetos en huelga por la educación

Estos días estamos contemplando algo inaudito: a la casta funcionarial educativa, se le ha unido la burguesía progre pseudosindical que, en un hecho sin precedentes, ha usado a sus propios hijos como rehenes. Es por ello que debemos congratularnos, porque lo previsible era, lo mismo que han venido haciendo los maestros, que utilizaran a los hijos de los demás. Aunque tampoco me hago ilusiones, y no descarto la posiblidad de que los de la CEAPA tengan a sus hijos a buen recaudo en un exclusivísimo colegio privado, mientras se aprovechan de los tontos útiles que por ignorancia secundan esta pantomima orquestada en Ferraz. Porque, ¿de qué se quejan? Se puede entender que los maestros estén molestos por haber visto perjudicados sus ingresos y tener que trabajar un rato más. El egoísmo forma parte de la condición humana, y mirar por el propio interés y tratar a toda costa de mantener los privilegios es normal; seguramente yo también llevaría una camiseta verde si fuera de la casta funcionarial docente. Pero con la excusa de que es por defender la educación pública de los recortes se han meado fuera del tiesto. Se basan en la falacia socialista de que más gasto implica más calidad, cuando está mil veces demostrado que no es cuánto dinero se derrocha, sino cuán eficientemente que se gestiona. Por tomar emplear otro de los caballos de batalla de los voceros progres podemos recurrir a la sanidad. Si se presenta la duda entre ser operado en Madrid o en Sevilla son pocos los que no se alegrarían de ser despertados de la anestesia con un chotis. Si el gasto educativo fuera un indicador de la calidad educativa España debería estar situada por encima de Finlandia en los informes PISA, y es que en Finlandia, país cuyo modelo educativo toman estos cazurros como modelo, gasta menos por alumno que España. Ignoran también que si importáramos los requisitos de acceso a la carrera de Magisterio finlandesa, ninguno de los que están ahora enseñando en los colegios estaría allí, ya que ni en sus más fantásticos sueños hubieran sido admitidos, habida cuenta de que en España es un título que se da por pasar tres años cantando y pegando judías en cartulinas, y dado que el título de Bachillerato lo regalan por asistir de vez en cuando y tener una idea aproximada de como se agarra un lápiz, hay un montón de iletrados a las puertas de la Universidad que cogen esos estudios porque no valen para ninguna otra cosa y les hace ilusión tener un diploma. Por Comunidades Autónomas, la penúltima en la lista de gastos es Madrid, que dudosamente tendría algo que envidiar a Extremadura o Castilla-La Mancha, con más gasto. Pero resulta que incluso dando por cierta la falacia de que existe una relación directa entre gasto y calidad, nos encontramos con que la Comunidad Autónoma que menos gasta es Andalucía, y tienen más horas que en Madrid; ¿y la protestas contra el cacique local? Si realmente les preocupara la educación pública exigirían no más gasto, sino una reforma educativa. Si Finlandia se gasta un euro en harina para hacer pasteles, nosotros nos gastamos dos euros en estiercol, y nos quedamos estupefactos porque nuestro pastel sabe a mierda. Y aún tiene valor el vendedor de abono de achacar el resultado a no haber usado el suficiente guano, proponiendo empezar a gastar tres euros en lugar de dos.

¿Dónde estaban las protestas ante las sucesivas reformas educativas socialistas que acabaron con la educación pública llevándose con ella la movilidad social? Antes de la LOGSE un buen estudiante de familia humilde podía estudiar en un sistema de calidad, con la garantía de que al terminar tendría un buen trabajo y mejoraría su posición social con respecto a la de sus padres. Las reformas socialistas terminaron con esto de raíz, igualando a lo bajo hasta que la educación pública se devaluó por completo, garantizando que las masas obreras, donde el socialismo cree tener sus caladeros de votos, permanecerían estables, al haberles privado de la oportunidad de ascender. A principios de los 90 se estaba asentando la clase media, y de mantenerse la tendencia hacia una sociedad moderna en PSOE se convertiría en un anacronismo. La LOGSE fue una reedición más benevolente de las deportaciones al campo de los habitantes de las ciudades camboyanas que emprendieron los Jémeres Rojos; el objetivo es el mismo en ambos casos. De paso evitaron a sus propios hijos el tener que competir con los hijos de los obreros, ya que sólo las castas privilegiadas podrían permitirse una enseñanza de calidad. Si realmente preocupara la calidad no se estaría hablando de dinero, sino de la necesidad imperosa de implantar un sistema exigente que separare por tramos a edad temprana según las aptitudes.

Con el asunto de los padres que utilizan a sus vástagos como escudos humanos, o la huelga de estudiantes de Ensañanzas Medias y Superiores, entramos de lleno en el pensamiento mágico. Del mismo modo que el cazador primitivo se cubre con la piel de la fiera confiado en adquirir sus facultades de esa manera, nuestros protagonistas han observado que cuando los obreros no van a trabajar, el patrón se ve obligado a responder, pero de la misma manera que la fuerza del osos no reside en su piel muerta, la fuerza del obrero no está en el absentismo per se, sino en que detiene o ralentiza la fabricación de mercancía. Nuestros aprendices de revolucionario, al igual que el cazador paleolítico, se ha fijado sin embargo en los elementos externos, y les ha atribuído un poder mágico que en realidad no tienen. Los estudiantes no son el obrero que detiene la producción, sino el viajero del Metro que se compra un billete de diez viajes e, indignado por la subida de su precio, para protestar lo tira después de hacer sólo nueve viajes, o el que paga diez litros al dependiente de la gasolinera y, como considera el importe abusivo, cuando lleva nueve litros cuelga la manguera y se va. Lo mismo que el troglodita no es un tigre de dientes de sable aunque se recubra con su pellejo, el estudiante tampoco es un obrero. Aunque millones de años los separan, están unido por su incapacidad para discernir las causas últimas, y ambos se quedan en la superficie. Si el obrero no es aquél cuyo único patrimonio es su fuerza de trabajo, que vende a cambio de un salario, sino un jovencito de familia burguesa con los complementos de moda y las chapitas adecuadas, no es de extrañar que se hayan adoptado manifestaciones externas sin considerar siquiera que responden a unas causas. Mucho me temo que esta manera irracional de actuar es la consecuencia directa de lo que se expone en el segundo párrafo.